sábado, 8 de septiembre de 2018

3 poemas de Rodolfo Alonso




N.

Si yo te hubiera dicho: el corazón es una fruta enorme. Si te
hubiera cantado con estas palabras de descontento y de traición,
si hubiera abierto una sola de mis llagas, podrías hoy dormir a
mi costado.

Pero el cansancio espera y esto es mucho. La vida no da más de
lo que se le pide. Las distancias se agrandan o se rompen.

La tierra tiene un ritmo.




QUERER ES PODER

desnudos
ante la noche o la miseria

la mirada sangrante
hace la luz del día



OLOR A LLUVIA

El aire trae de pronto recuerdos del olvido
con sabor a horizonte, hierba húmeda y ausencia.
Color difuso y neto, casi como sin dueño,
máscara o habitante, límpidamente orgánico,
cargadamente etéreo. Espíritus, espíritu;
huellas de una memoria que gira en su vacío
repleto: fuegos, cuerpos, dioses, rastros, palabras.


** Rodolfo Alonso, 25 poetas argentinos contemporáneos, Ediciones Papiro, Fundación Sales, 2005, 1ra ed. Compilado por Osvaldo Svanascini.


domingo, 2 de septiembre de 2018

3 poemas de Ángel González





PREÁMBULO A UN SILENCIO

Porque se tiene conciencia de la inutilidad de tantas
cosas
a veces uno se sienta tranquilamente a la sombra de un
árbol  -en verano-
y se calla.

(¿Dije tranquilamente?: falso, falso:
uno se sienta inquieto haciendo extraños gestos,
pisoteando la hojas abatidas
por la furia de un otoño sombrío,
destrozando con los dedos el cartón inocente de una
caja de fósforos,
mordiendo injustamente las uñas de esos dedos,
escupiendo en los charcos invernales,
golpeando con el puño cerrado la piel rugosa de las
casas que permanecen indiferentes al paso de la
primavera,
una primavera urbana que asoma con timidez los flecos
de sus cabellos verdes allá arriba,
detrás del zinc oscuro de los canalones,
levemente  arraigada a la materia efímera de las tejas a
punto de ser polvo.)

Eso es cierto, tan cierto
como que tengo un nombre con alas celestiales,
arcangélico nombre que a nada responde:
Ángel,
me dicen,
y yo me levanto
disciplinado y recto
con las alas mordidas
-quiero decir: las uñas-
y sonrío y me callo porque, en último extremo,
uno tiene conciencia
de la inutilidad de todas las palabras.



ESO ERA AMOR

Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
                  -¿Te gustan solos o con rímel?
-Grandes,
               respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.



DATO BIOGRÁFICO

Cuando estoy en Madrid,
las cucarachas de mi casa protestan porque leo por las
noches.
La luz no las anima a salir de sus escondrijos,
y pierden de ese modo la oportunidad de pasearse por
mi dormitorio
lugar hacia el que
                           -por oscuras razones-
se sienten irresistiblemente atraídas.
Ahora hablan de presentar un escrito de queja al presidente
de la república,
y yo me pregunto:
¿en qué país se creerán que viven?;
estas cucarachas no leen los periódicos.

Lo que a ellas les gusta es que yo me emborrache
y baile tangos hasta la madrugada,
para así practicar sin riesgo alguno
su merodeo incesante y sin sentido, a ciegas
por las anchas baldosas de mi alcoba.

A veces las complazco,
no porque tenga en cuenta sus deseos,
sino porque me siento irresistiblemente atraído,
por oscuras razones,
hacia ciertos lugares muy mal iluminados
en los que me demoro sin plan reconcebido
hasta que el sol naciente anuncia un nuevo día.

Ya de regreso en casa,
cuando me cruzo por el pasillo con sus pequeños cuerpos
que se evaden
con torpeza y con miedo
hacia las grietas sombrías donde moran,
les deseo buenas noches a destiempo
-pero de corazón, sinceramente-,
su inoportunidad,
su fotofobia,
y otras muchas tendencias y actitudes
que -lamento decirlo-
hablan poco en favor de esos ortópteros.



**Ángel González, Palabra sobre palabra, Obra completa (1956-2001), Austral.

jueves, 23 de agosto de 2018

3 poemas más de Nika Turbiná




UN NIÑO CIEGO
sobre un montón de basura
juega con fragmentos de vidrio.
Y en sus ojos muertos
irradia el sol,
que él desconoce.
La luz brilla
en los vidrios cortantes,
sus dedos temblorosos
revuelven la basura
creyendo que son flores
que brotan
bajo el cielo
del paraíso.
El niño ciego
recibe feliz cada mañana
sin saber que detrás
de su pequeña espalda
siempre está la noche.

1983

*

EL OLOR DEL MAR ES AMARGO.
Junto al agua,
un cangrejo perezoso
camina hacia atrás.
Los pies descalzos
en la arena,
las huellas quedan lejos.
Cuando el espacio que ves
es tan azul y sonoro,
no resulta terrible
ser una misma.

ITALIA 1985


*


CON QUÉ ALIMENTA A SU CRIATURA?


¿Con qué alimenta a su criatura?
¿Le da el pecho? ¿Papilla?
Y yo contesto: le doy versos...
¿Qué le dice cuando la acuesta en la cuna?
¿Dormite cariño?
Yo le digo: ¡no duermas!
Te meceré
por la mañana y por la tarde,
te llevaré al jardín
para que estemos a solas...
Pero no te duermas de noche
y hablá conmigo.
Te di a luz -no recuerdo cuándo-
si en la lluvia, en la nieve
o en la luminosidad solar-
eso lo sabés mejor que yo.
Te convertirás en un poder mágico,
criatura eterna...
¡Querida, no duermas!


1985-1987


**Nika Turbiná, La infancia huyó de mí, Editorial Llantén, 2018, traducción al castellano de Natalia Litvinova.

Nika Turbiná (Yalta, URSS 1974 - Moscú, Rusia 2002)

martes, 7 de agosto de 2018

5 poemas de Nika Turbiná





LUNA ESCARLATA
Luna escarlata.
Acercate
a mi ventana oscura.
Luna escarlata,
mi habitación es negra.
La pared es negra.
Las casas son negras.
Las esquinas son negras.
Y yo también.


1980


¿SABEN ESCUCHAR LA LLUVIA CON LOS DEDOS?

Es muy fácil.
Toquen con la mano la corteza del árbol,
temblará bajo sus yemas
como un caballo mojado.
Toquen con la mano
el vidrio de la ventana por la noche,
¿lo escuchan?
Le teme a la lluvia
pero debe protegerme
de las gotas.
Las acariciaré con mis dedos
a través del cristal.
¡Lluvia!
Puerta,
escuchame puerta,
¡dejame salir!
El murmullo de los ríos invadió la avenida.
Quiero escuchar la lluvia con los dedos
para componer música.


1981


SI ROMPÉS LA FLOR
no lograrás que renazca.
Si matás el arroyo,
no saciarás la sed con su agua.
Subo los siete escalones
de la vida
pero no puedo comprender
cuál de ellos
es mi cumpleaños.


1981


LA VOZ

Por las avenidas del parque,
como una canica de cristal,
tu voz vibrante
se me adelanta.
Corre por los techos,
entre las hojas,
en el susurro del otoño
encuentra su música.
Frena de golpe
junto a ese banco
donde hay
un farol roto.
La risa de tu canica de cristal
lanza chispas
y de pronto el farol roto
se ilumina.


1981


ROSTROS


Hay rostros
en cuyos ojos,
en medio de la noche,
se ven los destellos
del sol saliente.
Voy por un camino polvoriento,
mis pies cansados laten.
Yo creo en esos rostros
y sé que no los hicieron los dioses.


1983


**Nika Turbiná, La infancia huyó de mí, Editorial Llantén, 2018, traducción al castellano de Natalia Litvinova.

Nika Turbiná (Yalta, URSS 1974 - Moscú, Rusia 2002)

viernes, 3 de agosto de 2018

4 poemas de Raúl Zurita






CORDILLERAS  IV


El frío es el alba de las pérdidas
amanecían gritando estos paisajes


i.     Estamos enfermas   gritaban las cordilleras congelándose en
sus alturas

ii.    Estamos muy enfermas respondían las llanuras de la pradera
central   traspasadas de frío   como contestándoles a ellas

iii.   Pero sabían que es el frío el maldito de las cordilleras y
que nada más que por eso se hubo de yacer junto a los Andes
hasta que la muerte nos helara con ellos    desangrados en
vida   frente al alba   sólo para que revivan los paisajes



PASTORAL

Chile entero es un desierto
sus llanuras se han mudado y sus ríos
están más secos que las piedras
No hay un alma que camine por sus calles
y sólo los malos parecieran estar en todas partes

¡Ah si tan sólo tú tendieras tus brazos
las rocas se derretirían al verte!



PASTORAL DE CHILE


Chile está cubierto de sombras
los valles están quemados, ha crecido la zarza
y en lugar de diarios y revistas
sólo se ven franjas negras en las esquinas
Todos se han marchado
o están dormidos, incluso tú misma
que hasta ayer estabas despierta
hoy estás durmiendo, de Duelo Universal



PASTORAL DE CHILE


VII

¡Que canten y bailen, que se rasgue el cielo!
porque han reverdecido los pastos sobre Chile
y mi amor no se ha olvidado de mí
Porque no ondearán
las banderas de luto ni cometeremos falta
cuando arrasados de lágrimas volvamos a encontrarnos
y mis ojos se iluminen y tu voz se entrecorte



** Raúl Zurita, Anteparaíso, Ediciones Universidad Diego Portales 2016, 2da ed.-

miércoles, 1 de agosto de 2018

3 poemas de Eduardo Espósito





LA MUERTE AL RAS DE LOS TOBILLOS

Hace sueño
absurda la muerte
al ras de los tobillos
como invadiendo el tuétano
como esperando

Hace
y es una evocación ingenua
doliendo a perpetuidad.



ESPECIES

He visto a mujeres
comerle la cabeza a sus amantes
a la manera de una mantis religiosa
Estimular sus últimos espasmos
desprovistos
ya de toda voluntad
Sorberles el seso con fruición
concertando ingestas con orgasmos
He visto a mantis religiosas
elevar al cielo sus artejos
para pedir la bendición por dicho almuerzo
Lo he visto en los insectos
He visto a mujeres religiosas
acariciar el bocado con la lengua
tratando de cenarme entero
sin dar gracias siquiera.



TAI-CHI

Levanto la mano izquierda
hasta generar un viento
con aliento a células

Levanto la mano derecha
y capturo el alma
que le diera origen

No son dos
las manos que me envuelven

Son una sola ingenuidad
peinando ángeles.



**Eduardo Espósito, Poesía Completa, Ombligo Cuadrado 2018




lunes, 18 de junio de 2018

3 poemas de Brian Alvarez





DEFINICIONES DE RANELAGH I

No dejes de buscar el rumbo porque otros te hayan dicho
que era una estupidez. No bajes
la marcha o la mirada: Ranelagh existe.
Por ejemplo: es un pueblo de astilleros, que levantaron
ciento once mujeres
y ciento once hombres
al interior de una caja
de fósforos.



ANÁLISIS DE LA ZONA OESTE
(INFORMACIÓN CLASIFICADA) I

Se sugiere empezar con un verso para el recuerdo.

Al calor de esa creencia, los ruidos que hace
la cuchara que raspa el fondo de la olla
son un factor de distracción.

Concentremos la mirada. Enderecemos
el cuerpo en la silla hacia graves
o agudos. El raspón chilla
y no te deja ejecutar el disparo:
la cuchara es ese rumor que chupa el ojo.

Ahora pudiste.

La cuchara es el fondo de la olla,
la mano toca ese ruido, trae ese ruido.

La mano en la cuchara y ese ruido
fabrican el fondo de la olla.



ESPACIO EN OBRA II

La madre de las enciclopedias incluye la siguiente entrada:

La palabra hogar proviene del lugar donde se encendía el fuego, a 
cuyo alrededor se reunía la familia para calentarse y alimentarse.

Salvo familia y fuego, el refugio que armaste en línea tiene
todos los elementos necesarios para soportar una definición.

Al margen: estar en línea también significa estar en forma.



** Brian Alvarez, Ranelagh, La carretilla roja ediciones, 2018.