lunes, 18 de junio de 2018

3 poemas de Brian Alvarez





DEFINICIONES DE RANELAGH I

No dejes de buscar el rumbo porque otros te hayan dicho
que era una estupidez. No bajes
la marcha o la mirada: Ranelagh existe.
Por ejemplo: es un pueblo de astilleros, que levantaron
ciento once mujeres
y ciento once hombres
al interior de una caja
de fósforos.



ANÁLISIS DE LA ZONA OESTE
(INFORMACIÓN CLASIFICADA) I

Se sugiere empezar con un verso para el recuerdo.

Al calor de esa creencia, los ruidos que hace
la cuchara que raspa el fondo de la olla
son un factor de distracción.

Concentremos la mirada. Enderecemos
el cuerpo en la silla hacia graves
o agudos. El raspón chilla
y no te deja ejecutar el disparo:
la cuchara es ese rumor que chupa el ojo.

Ahora pudiste.

La cuchara es el fondo de la olla,
la mano toca ese ruido, trae ese ruido.

La mano en la cuchara y ese ruido
fabrican el fondo de la olla.



ESPACIO EN OBRA II

La madre de las enciclopedias incluye la siguiente entrada:

La palabra hogar proviene del lugar donde se encendía el fuego, a 
cuyo alrededor se reunía la familia para calentarse y alimentarse.

Salvo familia y fuego, el refugio que armaste en línea tiene
todos los elementos necesarios para soportar una definición.

Al margen: estar en línea también significa estar en forma.



** Brian Alvarez, Ranelagh, La carretilla roja ediciones, 2018.



miércoles, 16 de mayo de 2018

7 poemas más de Jorge Curinao





EL ESPEJO

El mar se mueve adentro.
Soy el que te sonríe desde un ataúd.




PAISAJE

A veces
a mí también me quisieron.

Era verano
y un pájaro golpeaba desde afuera.




ESCRITO EN EL BARRO

¿Qué hace la palabra mal escrita
con las heridas mal nacidas?

¿Qué hace la memoria
cuando todos duermen?

¿Y cómo será llorar de presencia?



**(de Cactus, 1ra edición, Santa Cruz, Edición de autor 2010)



*


En la noche

no en la oscuridad

las palabras rezan.



*


Como cuando el silencio es posible

y las palabras empiezan a temblar.


*


Todos los días pido

tener las fuerzas que no tengo.


Un hombre poco sensible

puede despertar con una flor en la boca.



*


Sólo las flores caídas saben que son flores.



**(de Nadando, 1ra edición Río Gallegos, Edición de autor, 2012)




**Jorge Curinao


sábado, 12 de mayo de 2018

5 poemas de Alejandro Schmidt





LA LLUVIA EXISTE


el tartamudo de las estrellas
la asunción de la pena
los derroteros del insomnio
la brújula del espanto
el breve sol de un triunfo
la rosa de los vientos en manos del ogro
el horizonte de los esclavos
el cuerpo del amor crucificado
la luna a caballo de sí misma
existen

de todo lo demás no estoy seguro.


O QUÉ

vivimos extrañados
o qué?

no estudio magia
dispongo silencios

realidad, unida mentira

vivir cierra sus manos.


LINTERNA DE CEMENTERIO

Y todos llegaremos 
a casita.


VOLVÍ A LOS POEMAS 

como a un montón de trapos
que envolvieran
¿la rosa impavida del aire
el calor
de una ceniza?


ALGO QUE OLVIDÉ DECIRTE


al perro de mi corazón

no lo asustes
no lo asustes


**Alejandro Schmidt, Otros Rayos, Borde perdido editora, 2016

viernes, 11 de mayo de 2018

4 poemas de Jorge Curinao






IV

Recuerdo un viaje a Bariloche. Era verano y el mar ardía.
Yo aún era un niño. Recuerdo unos payasos en la plaza y
la sonrisa de mi hermano reflejada en el rocío de la tarde.
Recuerdo las fotos con el perro. Recuerdo el baño del hotel.
Recuerdo cómo se abrían los caminos al cerrar los ojos.


VI

Lo más terrible sucedió. Todo se rompió. Después de tantos
meses, volví a ver mis manos en aquella tarde azul. Los
flamencos danzaban.


XVI

Cada tarde, abríamos las ventanas para darle paso al tiempo.
La casa tenía el rumor de los grillos perdidos. A veces, el
color era el mismo. Descubrir uno distinto, era toda nuestra
aventura.



XXVIII

En cada rezo, mis manos no tienen dueño. No hay, fuera
de ellas, una conspiración. Nos llevará varios siglos de
distracciones pero, al final, pondremos la atención en las
sombras. Dios es una palabra y el argumento termina aquí,
donde el viento tajea.


**Jorge Curinao, Otros animales, 1era edición de autor 2014.

jueves, 3 de mayo de 2018

4 poemas de Diego Roel





TERRITORIO

Este suelo no es de oro:
estamos obligados a escalar el abismo.

Dijiste:
sólo manos verdaderas escriben poemas verdaderos.

El oficio exige absoluta precisión,
manos curtidas por el roce de las cosas,
una mirada que penetre
la niebla del día y de la noche.

Sí, es necesario un cuerpo que se prolongue hasta tocar
aquella línea en perpetuo movimiento
donde los otros cuerpos se deshacen.

El oficio exige absoluta precisión.



DE UMBRAL EN UMBRAL

Desde un brote del cielo
cayó tu voz en mi cabeza.

Atraviesa el mar, atraviesa el mar,
pinta tus alas con púrpura.

¿Quién se demora en los pozos?
¿Quién arroja la arena en las urnas?

Desde un brote del cielo
cae tu voz.


UNA LÁGRIMA RETORNA A SU OJO

¿Quién habla en la casa llena de sombras?
¿Quién llora en la sala de los gritos?

¿Quién puede, todavía, cantar?

Mi cuerpo es la leña de la noche.


HOGAR

El fuego declina en las cumbres.

La noche zumba y crece.



**Diego Roel, Shibólet, Griselda García Editora, 2018.




sábado, 28 de abril de 2018

A MIL BESOS DE PROFUNDIDAD, Leonard Cohen








A MIL BESOS DE PROFUNDIDAD 

(para Sandy, 1945-1998)

1.
Viniste a verme esta mañana
Y me trataste como si fuera carne
hay que ser hombre para saber
Lo bueno lo dulce que es eso
Mi doble del espejo, mi pariente más cercano
Te conocería hasta durmiendo
¿Y quién sino tú podría llevarme
A mil besos de profundidad?

Te amé cuando te abriste
Como una azucena al calor
Yo sólo soy otro muñeco de nieve
bajo el aguanieve y la lluvia
Que te amó con su amor congelado
Su físico de segunda mano
Con todo lo que es y todo lo que fue
A mil besos de profundidad

Sé que tenías que mentirme
Sé que tenías que engañarme
Posar con todo el ardor y la arrogancia tras
Los velos de la transparente falsedad
Nuestro perfecto porno aristócrata
Tan elegante y barato
Soy viejo pero aún me gusta
A mil besos de profundidad

Aún trabajo con el vino
Aún bailo mejilla con mejilla
La banda toca Auld Lang Syne
El corazón no piensa retirarse
Corrí con Diz y Dante
Nunca tuve su fondo
Pero alguna vez me dejaron jugar
A mil besos de profundidad

El otoño se coló en tu piel
Algo se me metió en el ojo
Una luz que no necesita vivir
Ni morir
Un enigma en el libro del amor
Oscuro y obsoleto
hasta que lo vi con todo mi ser
A mil besos de profundidad

Soy bueno en el amor soy bueno en el odio
Es en medio que me quedo paralizado
He estado entrenándome, pero es demasiado tarde
Hace años que es demasiado tarde
Pero tú estás muy bien, de verdad
El orgullo de Boogie Street
Alguien debe de haber muerto por ti
A mil besos de profundidad

Te amé cuando te abriste
Como una azucena al calor
Yo sólo soy otro muñeco de nieve
bajo el aguanieve y la lluvia
Pero ahora no necesitas oírme
Y cada palabra que diga
Sólo irá en contra mía
A mil besos de profundidad


2.
Los caballos corren las chicas son jóvenes
Las apuestas están para batirlas
Ganas un poco y ya está
Tu pequeña racha de suerte
Y emplazado a enfrentarte ahora
A tu invencible derrota
Vives tu vida como si fuera real
A mil besos de profundidad

Hago la calle, me estoy pinchando
He vuelto a Boogie Street
la cosa se te escapa y caes
En la Obra Maestra
Y quizá aún tuviera kilómetros que hacer
Y promesas que guardar
Lo dejas todo para seguir vivo
A mil besos de profundidad

Confinados al sexo nos apretamos contra
Los límites del mar
Entonces vi que no quedaban océanos
Para carroñeros como yo
Alcancé la cubierta de proa
Bendije al resto de la flota
Y consentí naufragar
A mil besos de profundidad

Hago la calle, me estoy pinchando
he vuelto a Boogie Street
No creo que te cambien los regalos
Que deberías haber guardado
Y a veces cuando la noche es lenta
Los miserables y los mansos
Recogemos los corazones y vamos
A mil besos de profundidad

Y tu recuerdo es fragante
Tu ficha está completa
A excepción de lo que olvidamos hacer
A mil besos de profundidad.


**Leonard Cohen, Libro del anhelo, Lumen, segunda ed. junio 2011

(cortesía del poeta Jorge Figueroa)



Para escucharlo recitado acá: Leonard Cohen A Thousand Kisses Deep (Recitado)

miércoles, 25 de abril de 2018

4 poemas de Paula Novoa





OTOÑO


7

Delante de mí camina una pareja:
él la abraza, firme.
Ella gesticula.

Los conozco desde siempre
pero no los detengo.

¿Por qué interrumpir el ritual
de dos que están solos
como antes de que yo naciera?


INVIERNO


6

Querías sacar el almendro
para construir nuestra casa.

Hoy,
escribo bajo su sombra.


PRIMAVERA


4

Todos estuvimos en un laberinto alguna vez,
matamos a un minotauro
y seguimos el hilo de Ariadna para salir.
Todos alguna vez versionamos nuestro propio mito.



VERANO


1

No sé si los grillos traen buena o mala suerte,
pero uno se posó sobre mi hombro
y cargué sobre él toda mi fe.


** Paula Novoa, El paso de la babosa, Cave librum editorial, 2018